Adultos Emergentes …..

llegaron para quedarse

Tienen más de 25 años, viven en casa de sus padres, no buscan formar una
familia ni tener un empleo fijo. Estudian, trabajan, viajan y se divierten. Su
prioridad es autodescubrirse y explorar nuevas posibilidades. Llegaron para
quedarse y se están expandiendo. Ésta es la invasión de los adultos emergentes.

No es un adolescente. Tampoco un adulto con responsabilidades. Tiene
estudios universitarios, quiere viajar y estudiar maestrías, diplomados y
cursos varios, pero no es del todo económicamente independiente.

Una persona  entre los 20 y los 30
años que en lugar de casarse, formar una familia y tener un trabajo estable
-como lo “indicaría” su reloj biológico y social-, posponen estos marcadores de
la etapa adulta.

Del adolescente al adulto emergente

Todos fuimos adolescentes. Se nos hace inconcebible pensar que se puede
dar un salto de la niñez a la etapa adulta de un día para otro.

La adolescencia, con sus preparatorias y sus ídolos pop, fue una
invención del siglo 20. G. Stanley Hall, “El padre de la adolescencia”, alertó
a sus colegas de la evidente existencia de una etapa de transición entre ser
niño y adulto.

Hoy, a más de 100 años de que Hall escribiera su célebre tratado
Adolescense: Its Psycology…, científicos sociales estudian una nueva etapa en
la que enfocarse en uno mismo, experimentar persistentemente y evitar la
estabilidad son clave.

Y es que tras dejar la adolescencia y antes de tener una familia,
tenemos que ser adultos emergentes.

La nueva etapa del ser humano

G. Stanley Hall se convirtió en 1889 en presidente de la Clark
University en Worcester, Massachusetts, donde realizó la mayoría de sus
estudios sobre la adolescencia y cambió la manera en que nosotros
experimentamos esta etapa.

En 2010, en el mismo departamento de psicología en el cual Hall realizó
sus estudios sobre adolescencia, el Dr. Jeffrey Jensen Arnett estudia -y de
cierta manera, crea- una nueva etapa en el desarrollo de la vida de las
personas en el siglo 21: la edad adulta emergente.

Lo que el Dr. Arnett está haciendo es, básicamente, revolucionar el
estudio de las etapas de la vida. La adolescencia ya no es LA etapa de
transición, sino una de ellas.

Lo que Jensen denomina como ‘Emerging Adulthood’ permite un mejor
estudio sobre jóvenes que ya no están pensando en el acné y los primeros
romances, pero a quienes aún el formar una familia les parece una preocupación
lejana.

El término se le ocurrió tras entrevistar a veinteañeros. “No me
parecieron adolescentes pero tampoco adultos, concluí que no entraban bien a
ninguna de las categorías que tenemos. Así se me ocurrió la idea de la edad
adulta emergente”.

Su libro del Dr. Arnett, Emerging Adulthood: The Winding Road from Late
Teens through the Twenties, es la punta de lanza de esta teoría.

No es miedo al compromiso de la vida adulta, es simplemente un nuevo
patrón de vida generado por diversos factores, desde los estímulos mediáticos, la
educación   hasta la prolongación de la esperanza de vida

Así, la tercera década de la vida se convierte en una época de
definiciones sobre lo que la persona quiere ser durante sus próximos 50 años,
pero sin la presión social de crear nuevos núcleos familiares.

La edad adulta emergente es la etapa en la que las personas se sienten
más en control sobre decisiones importantes en su vida.

“Ellos aún sienten que tienen el control de cosas como qué especialidad
estudiar en la universidad, qué trabajo tomar, dónde vivir y a quién tener como
pareja. Hay muchas áreas que controlan a pesar de que la mayoría de ellos aún
no son económicamente independientes”, explica el Dr. Arnett.

Lo que busca el especialista es que el estudio de esta etapa permita
generar instituciones que, como lo fue la preparatoria para la adolescencia,
permitan una transición más adecuada hacia el mundo laboral.

Los adultos emergentes se dan cuenta de que tienen una libertad que
jamás tuvieron como adolescentes y que posiblemente no vuelvan experimentar en
su vida como adultos.

Una de las características es un reacomodo de sus prioridades. La
inestabilidad del período se justifica porque únicamente están pensando en
ellos mismos. Su bienestar y la toma de decisiones que determinen su vida
futura se vuelve su prioridad.

La llegada de los adultos emergentes no es solo una tendencia
generacional que desaparecerá. El objetivo del Dr. Arnett es otro. “Espero que
en el curso del siglo 21 sea reconocida como una parte normal del curso de la
vida, de la misma manera que la adolescencia fue reconocida en el transcurso
del siglo 20”, dice.

Consejo para los padres de adultos emergentes

“Yo a tu edad ya me había casado y tenía hijos”. La frase anterior es un
reclamo generalizado de los padres de adultos emergentes. El Dr. Arnett les
ofrece un consejo:

“Sean pacientes y reconozcan que los tiempos han cambiado y que
hoy se requiere más tiempo para prepararse para la adultez. Porque la economía
es más compleja y requiere más educación y experiencia.

Y que se den cuenta que para finales de los veintes, y ciertamente para
los treintas, casi todos los adultos emergentes se han establecido para una
primera vida adulta más sólida”.